Reforma Energética

Originalmente publicado en el diario Milenio el 28 de agosto de 2013

Ante las iniciativas de reforma presentadas este verano, una vez más los mexicanos enfrentan la cruda realidad que un cambio entre partidos políticos no equivale a un desahogue de los debates que plagan al país.

Hay tres posturas sobre la reforma entre los agentes involucrados: abrir la industria a contratar a terceros y quitarle poder al sindicato, como lo ha abogado la dirigencia del PAN; permitir a la paraestatal transacciones con privados, lo que pretende Presidencia; y esencialmente continuar la operación como se hace en el presente, que coincidiría con el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), algunos grupos dentro del PRD y movimientos de izquierda, como Morena, que identifican la operación de PEMEX como materia de orgullo nacional.

Oficialmente el PRD ha buscado que se opere la reforma como un referéndum ciudadano, en el que se pregunta por voto en estas dos últimas semanas de agosto a la población qué quiere que se haga con lo que es realmente una compañía suya. La ciudadanía parece caer en posiciones más contundentes entre el pragmatismo de una privatización abierta con la operación de la industria en manos de la iniciativa privada y el nacionalismo de darle prioridad a mantener el control sobre lo que ha sido durante el último siglo una industria estratégica para todo el mundo.

Independientemente de cual postura sea más simpatizante, la realidad de PEMEX es inescapable. De 2007 a 2012 Petróleos Mexicanos tuvo una pérdida de $360 billones de pesos, carga con un pasivo acumulado de $60 billones de dólares y su reserva de pensiones debe otros $100 billones. Aclaremos que la producción de gas y petróleo de la paraestatal gana mucho dinero, pero podría ser mucho más y en las operaciones de refinería y petroquímicos pierde más de lo que gana. Aunado esto al constante drenaje de fondos que le hace el gobierno año con año cuando la recaudación fiscal no es suficiente y se está convirtiendo en la fábula del ganso con los huevos de oro.

A pesar de los recursos naturales a su disposición y un monopolio en el mercado Méxicano, PEMEX pierde dinero año con año

Existe por supuesto un camino recorrido en el caso de Petróleo Brasileiro que revela algunas de las lecciones del proceso de privatización de una paraestatal. En 1997 Petrobras inició su propia reforma y cesó de ser el monolito que era, como lo es hoy PEMEX. Al igual que en México la industria necesitaba un cambio drástico y durante la década siguiente a su reforma logró un crecimiento estelar. Desafortunadamente, en los últimos cinco años se ha desplomado, en parte por las exigencias del mercado libre. Aunque no le guste a muchos, PEMEX necesitaría reformas mucho más radicales que las propuestas para sobrevivir una apertura como la de Petrobras.

Cabe además decir que el problema más grande de Petrobras ha sido la sospecha de los mercados de capitales que las reservas que han declarado no han sido comprobadas. Desconocemos cómo se comportaría un mercado especulativo con las prácticas de PEMEX, ni está sobre la mesa vender participaciones en la bolsa. Lo que sí sabemos es que mucho del capital político y crediticio de México ha sido contingente a los descubrimientos de reservas que ha hecho PEMEX, pocos de los cuales se han convertido en operaciones que producen petróleo.Ciertamente hay una tendencia a transparentar operaciones cuando entran a capitales abiertos y parte del proceso en estas prácticas, sobre todo con la inclusión de consignatarios internacionales al servicio de energéticos en México, debe venir con procesos que no vayan a poner en cuestión la solvencia del país – después de todo, el gobierno nacional no es bien conocido por su pronto pago a proveedores.

Los discursos políticos suelen, con el objetivo de agitar a sus simpatizantes, trastornar la verdad de lo que están proponiendo. La propuesta del PRI es en efecto privatizar la operación de la industria energética en México, pero como bien han aclarado, mantener al país como dueño de los recursos naturales y de PEMEX y CFE como compañías paraestatales. En otras palabras, buscan que compañías privadas realicen trabajo para el sector energético, pero que el gobierno mantenga el dictamen y la misma estrategia de la industria.

La propuesta del PAN tendría la misma medida, pero además busca quitarle poder al sindicato. Esta visión ha sido criticada y calificada como ingenua del Partido Acción Nacional por agentes en el proceso. La dirección del partido sin embargo ha expresado su creencia en que aún con la inclusión de inversionistas privados, la reforma no tendrá suficiente impacto si permanece la influencia de los trabajadores petroleros.

Por su parte el PRD se ha mostrado ambivalente entre su necesidad de cumplir con el PRI en el Pacto por México y mantenerse en su línea política, que al igual que el resto de la izquierda, busca inspirar al electorado con el orgullo generado por la soberanía sobre la industria energética y su historia con el cardenismo. Esta ambivalencia y el diseño de la encuesta que registra varios lugares comunes, los ha llevado a lavarse las manos del proceso, invocando a un voto público para que el pueblo escoja, sin que haya evidencia que sugiera qué porcentaje de participación tendría un proceso de esa índole, ni un afán porque el electorado estuviera informado para tomar dicha decisión.

El PRD está dividido entre sus raíces y su rol en el Pacto por México

En efecto, la propuesta del PAN parece ignorar el poder que tiene el sindicato de la petrolera mexicana, pero con 151,000 empleados, PEMEX produce alrededor de 20 barriles diarios por empleado, mientras que una compañía privada como Exxon Mobile produce cerca de 55. Una de las observaciones más agudas sobre la ineficiencia de la administración de la petrolera es la falta de inclusión de personal con experiencia de negocios en su consejo y administración.

La iniciativa de la Presidencia, aunque ha incitado un bloque de oposición, fue conciliatoria al no buscar inmediatamente cambios en la administración interna de PEMEX. Aunque por el mismo carácter pávido apunta a resultados letárgicos. La ambición del ejecutivo es aumentar de los 2.5 millones de barriles por día actuales a 3.5 millones en 2025, pero tan solo en 2004 PEMEX ya producía 3.4 millones de barriles diarios. Es indiscutible que se necesitan cambios para tan solo llegar a lo que se tenía antes, pero tampoco es suficiente la promesa como para convencer a quienes valoran a la paraestatal como un símbolo nacional a sacrificar esa parte de su identidad, válida o no.

No se le ha permitido del todo al Presidente Peña Nieto usar las ideas de Lázaro Cárdenas como pivote para convencer de su propuesta. Los que abogan por la integridad de su visión como nacionalista no pretenden aceptar que alguien que perciben como un héroe de la soberanía aceptaría la colaboración con la iniciativa privada y los que buscarían una reforma más amplia no están interesados en manejarla como la continuación de una política que fue diseñada en 1938 cuando la industria petrolera ni siquiera apuntaba a lo que es en 2013.

Quizás la campaña de convencimiento resultaría más exitosa si hubiera tenido un villano en Carlos Romero Deschamps, el líder del sindicato de trabajadores petroleros, como lo ha sido Elba Esther Gordillo en materia de educación; si se hubiera buscado el ángulo de orgullo nacional en base a que actualmente se importan 4 de cada 10 litros de gasolina que se usan en México, que es efectivamente una pérdida mayor de soberanía que hasta vender las reservas a extranjeros; o incluso si se manejara como una necesidad ante el colapso del pozo Cantarell o que no se ha podido, ni se va a poder, levantar los $30 billones de dólares que se necesitan para reconfigurar a los pozos y refinerías actuales para producir gasolina apta para los vehículos nuevos.

Carlos Romero Deschamps se ha enriquecido durante su empleo con PEMEX y simboliza el tipo de villano que ha llevado a la compañía al estancamiento en el que se encuentra

Nos va a importar menos el orgullo cuando la única petrolera en México no pueda producir gasolina para nuestros propios carros y vamos a estar más dispuestos a negociar con el sindicato cuando se tengan que subir impuestos para levantar esos $30 billones de dólares que va a necesitar PEMEX para seguir adelante.

PEMEX se ha convertido en un lujo para los mexicanos, lo podemos mantener, siempre y cuando estemos dispuestos a pagar por él. En efecto, se puede mantener a la paraestatal e incluso modernizarla cargando la estructura atiborrada que tiene, pero tenemos que estar conscientes que mantenerla 100% mexicana vendrá con un alza en el precio de la gasolina y si se quiere mantener el nivel de servicios que otorga el país, también un aumento de impuestos.

10 thoughts on “Reforma Energética

  1. Muy bien entonces, que los super “patriotas” paguen el alza..porque yo no pienso
    por el orgullo de ser “dueña” de Pemex estar gastando mas cada semana para poder transportarme…!

    • Que no te confundan amiga, pemex esta entre las empresas mas rentables de el mundo. como una de las empresas mas rentables del mundo necesita capital extranjero?
      hay mucha información no te dejes engañar. aquí te dejo un video ojala te sirva para diversificar tus conosimientos sobre el tema

  2. Creo que el pueblo puede y debe de opinar en muchas cosas, tenemos el derecho. Sin embargo, cuando se trata de negocios y el bienestar del país, no podemos dejar que un montón de perredistas y gente inculta diriga el rumbo porque fueron manipulados y encaminados a votar por ciertas preferencias (que ni idea tienen, solo les encantó la torta que les regalaron…) El bienestar de la economía del país, y por ende el de sus ciudadanos es lo que al final del día nos dará más orgullo, y es algo que altos e informados ejecutivos deben de tomar en sus manos, sin agendas propias, para sacar a Pemex adelante, pidiendo ayuda externa, no veo porque no. si eso es lo que va a mejorar la situación. Deberíamos estar posicionados como uno de los mejores del mundo, los recursos naturales los tenemos, ahora solo falta sacar el máximo provecho, y deshacernos de aquellos elementos inservibles y sangijuelas de los sindicatos para dejar que este país avanze como debe!

  3. Lo que realmente ocupamos es que se quiten a todos los parásitos de los sindicatos y funcionarios corruptos, que se investigue la fortuna de todos ellos para que la regresen al erario, que se le haga una reforma igual que la que se les pretende hacer a los maestros para que a todo aquel que no desarrolle bien su trabajo se le despida y cambie por gente productiva, para que PEMEX tenga su producción a bajo costo por barril, vamos a ver si de esta forma PEMEX no se hace eficiente y productivo.

  4. quien chingados escribio esto.. marin o que..?? a ver…porque peña nieto se la pasa mencionando que bajara el precio del gas y de la luz.. pero ojo solo menciona el gas.. nunca pero nunca ha mencionado que la GASOLINA va a bajar… donde esta el beneficio entonces… ah pobre pobre mexico y todos tan inocentes…

  5. Yo vi en carne propia la privatización del la industria MINERA en la Ciudad y puerto Lázaro Cárdenas, ahora todo el acero que ahí se extrae es para la INDIA debido a que ellos compraron las empresas, pero lo peor es que hay muy pocos Mexicanos beneficiados por ello, o yo te preguntaría a ti que no vives en Lázaro C. tu ¿Que obtienes o has obtenido de ello ? además de que al hacer la privatización se despidió a la mitad del personal, por que a los nuevos dueños no convenía y posteriormente nacieron las empresas contratistas, que sólo por 3 meses te contratan, para que ya no generes antigüedad, díganmelo a mí que me tuve que venir en su momento a Guadalajara a buscarle.
    Teléfonos de México, también me toco ver cuando la vendieron y nunca he visto nada a favor de ellos, mas bien era al revés ya que me llegaban las cuentas mas grandes y decidí quitar la línea Telmex y manejarme sólo con celulares.

  6. Lo que todos los supuestos intelectuales de izquierda no pueden aceptar en sus cabecitas es que PEMEX aún sin los saqueos, tanto legales del fisco como ilegales del sindicato y el gobierno (que sí existen), es una empresa de tercer mundo. Obviamente esa banda de huevones que creen que tienen todas las respuestas no hablan inglés, pero si pudieran leer las reacciones del New York Times, Wall Street Journal y Financial Times a la reforma petrolera verían que PEMEX es el hazmerreír de la comunidad internacional, no por lo que se le roba, pero por la ineficiencia con la que lo administran. Parece ser que el único argumento aquí es que ahorita lo saquean mexicanos y a algunos nacionalistas les preocupa que los que lo aprovechen sean extranjeros. Al petróleo le quedan 30 años de vida como producto de mercado, es momento de ver lo que sigue.

  7. Como todos los dueños de una compañía (los ciudadanos mexicanos), debemos no pedir sino exigir a nuestros administradores (gobernantes) que nos hagan un informe detallado y en que fundamentan para realizar tal reforma y si el país es quien obtendrá ganancias o solo serán las personas que manejan el destino de la nación (políticos, televisoras, periódicos y la iniciativa privada) esto es que entregaran el país a manos particulares(extranjeras) para que ellos puedan acumular grandes riquezas y poder a costa de sacrificar al pueblo

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